Proceso
La más simple de todas es la autopolinización, que consiste en autofecundar la planta hembra con su propio polen; funciona bien a veces, y mal otras, dependiendo de la genética base. Por ejemplo, una índica más o menos estabilizada, como la White Widow, da buenos resultados, y la descendencia refleja en un grado muy alto la morfología, el aroma, y el sabor de la planta madre; la cantidad de resina que producen varía, y algunas son más destacables que otras, pero todas son un reflejo muy cercano de la madre. En el caso de otra madre, un híbrido de Haze con Northern Lights#5, la autofecundación no resulta en la estabilidad necesaria, y no es una opción viable comercialmente, de manera que depende absolutamente de la genética que esa estrategia sea viable o no.
La otra opción es el cruce entre dos hermanas, que depende de si tienes dos buenas hermanas o no. Lo más probable es que no, porque ya es muy difícil seleccionar una sola planta superior, de manera que dos es todavía más difícil, y no te puedes conformar con cualquier cosa, la hermana tiene que ser realmente buena, no ?
De manera que cruzamos la planta que queremos reproducir con una hermana, o con varias, y después de probar los resultados, vemos cual de las combinaciones es la mejor. Y la experiencia demuestra que hay sorpresas, que a veces la combinación que a priori parece mejor, se ve superada por otra que creíamos peor.
En resumen, las técnicas son cruza y prueba todo lo que puedas, es la única garantía de encontrar la mejor combinación posible.
Tenemos un banco de madres, pero no de padres estrictos. Lo que si tenemos son plantas hembras que utilizamos sólo como padres, nunca como madres.
Las madres y padres tienen en general bastantes años, desde unos 10 años a 3 ó 4 mínimo. Son plantas superiores, y por eso han sido conservadas tanto tiempo. También seguimos buscando cosas nuevas para el futuro